Subió a la habitación de Dickie y estuvo paseándose por ella
durante un rato, con las manos en los bolsillos. preguntándose cuándo volvería
Dickie. Se dijo que tal vez se quedaría con Marge toda la tarde, que en
realidad se acostaría con ella. Abrió el ropero de un tirón y miró dentro.
Había un traje de franela gris, nuevo y bien planchado que nunca le había visto
a Dickie. Tom lo sacó del armario. Se quitó sus propios pantalones, que
solamente le cubrían hasta las rodillas, y se puso los pantalones del traje. Se
calzó un par de zapatos de Dickie. Después abrió el último cajón de la cómoda y
sacó una camisa limpia de rayas blancas y azules.
Escogió una
corbata azul oscuro de seda y se la anudó meticulosamente. El traje le sentaba
bien. Se peinó de nuevo, esta vez con la raya un poco más hacia un lado, tal
como la llevaba Dickie.
