![]() |
La Celestina pintada por Picasso (1904) |
Curioso discurso con el que Celestina pretende corromper la voluntad de Pármeno, criado del noble Calixto y su intermediario para lograr un buen negocio.
CELESTINA.- ¡Mala landre te mate! ¡Y cómo lo dice el desvergonzado! Dejadas burlas y pasatiempos, oye agora, mi hijo (dirigiéndose a Pármeno), y escucha, que aunque a un fin soy llamada, a otro so (soy) venida, y maguera (aunque) que contigo me haya hecho de nuevas, tú eres la causa. Hijo, bien sabes cómo tu madre, que Dios haya, te me dio viviendo tu padre. El cual, como de mí te fueses, con otra ansia no murió sino con la incertidumbre de tu vida y persona; por la cual ausencia algunos años de su vejez sufrió angustiosa y cuidadosa (preocupada) vida. Y al tiempo que de ella pasó (murió), envió por mí, y en su secreto te me encargó, y me dijo, sin otro testigo sino Aquel (Dios) que es testigo de todas las obras y pensamientos, y los corazones y entrañas escudriña, al cual puso entre él y mí, que te buscase y allegase y abrigase, y cuando de complida edad fueses, tal que en tu vivir supieses tener manera y forma, te descubriese adónde dejó encerrada tal copia (abundancia) de oro y plata que basta más que la renta de tu amo Calisto. Y porque gelo (se lo) prometí y con mi promesa llevó descanso, y la fe es de guardar más que a los vivos a los muertos, que no pueden hacer por sí, en pesquisa y seguimiento tuyo yo he gastado asaz tiempo y cuantías (dinero), hasta agora (ahora), que ha placido Aquel, que todos los cuidados tiene, y remedia las justas peticiones, y las piadosas obras endereza que te hallase aquí, donde solos ha tres días que sé que moras.







